¿Qué quiero ser de aquí a unos años? ¿cómo me quiero sentir? ¿qué logros, de todos aquellos que pueda recordar, serán los que me harán sentirme orgullosa de la vida que he tenido…¿me preguntaré si con los talentos que me han sido concedidos, hice lo mejor que podía hacer? o por el contrario sentiré que he desperdiciado parte de los dones, oportunidades y privilegios que me fueron otorgados de forma caprichosa por el destino, y no me perdonaré jamás por ello….habré sido capaz de tocar o siquiera rozar la vida de las personas que quise, aportarles algo de luz, de belleza y de bondad…¿podré echar la vista atrás y sentir que pude convertir en algo bonito lo que a todas vistas parecía derrapar hacia el fracaso? ¿seré capaz de recordar instantes de belleza extrema…o por el contrario me dejaré mecer por la melancolía…sentiré que fui justa y amable…o recordaré la rabia que no pude digerir y que pagué con los que me rodeaban… hace poco mi amiga Maria Quemada me mandaba una frase de Bukowski que decía que la tristeza es causada por la inteligencia ya que cuantas más cosas entiendes, más desearías no comprenderlas…me quedo con la última parte, pero reivindico la inteligencia que sirve para ser más feliz, no más desgraciada. Entender para transcender, no para perecer. Feliz lunes 11 de enero, del 2º año de la pandemia.
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